Los trabajadores han destacado que transcurridos casi dos meses desde el anuncio de cierre, asisten a una incomprensible paralización del proceso que tras haber reducido a trece el número de residentes acogidos en la casa, les sitúa en un total desconocimiento sobre su futuro laboral.
Por otra parte, señalan, tampoco se ha iniciado proceso legal alguno para resolver las relaciones laborales, a pesar de que se anunció formalmente por la empresa, hace más de un mes, la inminente presentación de Expediente de Regulación de Empleo.
Además los trabajadores consideran la actitud de la Fundación distante, irresponsable y huidiza, y añaden que a día de ayer aún no ha habían hecho frente al pago de los salarios correspondientes al pasado mes de febrero.