Hace un año que comenzó la captación de fondos para acometer una intervención valorada en algo más de 72.000 euros. Tras muchos esfuerzos, comentaba Gómez, por ahora el dinero conseguido apenas supera los 1.200. Por ello, a partir de la próxima semana los hermanos de la cofradía “saldrán a la calle” para intentar “llegar a todos los hogares”.
Conscientes, decía, “de la situación económica que atraviesan las familias en estos momentos”, de modo paralelo se va a solicitar la colaboración de las cuatro parroquias de la ciudad. De este modo, según Gómez, en los templos se instalarán urnas petitorias para contribuir a la restauración de la céntrica ermita felipense.
Desde el Sagrado Encuentro reconocían el trabajo de los estamentos sociales, empresariales y religiosos para llevar a buen término estos trabajos. Así, además de las actividades propias de la cofradía para recaudar el dinero, Gómez agradecía el interés de la Cofradía del Huerto o de la escuela de Araceli Hidalgo y el Ayuntamiento para realizar actividades benéficas para este fin.
La importancia de esta iniciativa se deriva del deseo de la comunidad de Santiago de que el templo de la calle Ancha sea reabierto al culto. La restauración propuesta parte de la recuperación de las techumbres y el campanario, así como labores de pintura y la renovación de toda la instalación eléctrica y de los sistemas de iluminación. Sergio Gómez comentaba que dado “lo ambicioso” del proyecto “se requiere de la colaboración de toda la sociedad lucentina”. Por el momento, la financiación aún es insuficiente “auque las expectativas son muchas”.
La propuesta de la Hermandad del Sagrado Encuentro es poder dar “una solución duradera” a este templo que fue terminado de construir en 1885. Con planta neobarroca, la iglesia de las Felipenses posee una sola nave central y cuatro pequeñas capillas laterales. La pieza de más valor que conserva en su interior a nivel artístico es su retablo principal, de época barroca, y que procede de la desaparecida iglesia de Santa Ana.